Westworld: El adversario (episodio
1.6)
Maeve
se ha revelado y presiona a Felix, el retraído cirujano para que la lleve por
el edificio del parque, así es como logamos ver diferentes estamentos de la
compañía mientras suben por las escaleras mecánicas, y descubre además que no
ha nacido y que ha sido fabricada. Frente a ella pasan los androides en cada
paso antes de ser llevados a Westworld, al final descubre que, el sueño que
tuvo era un video que se exponía en una pared. Esta se aprovecha de los
cirujanos para que aumenten su árbol de atributos, y en general su percepción
total, es decir, la inteligencia y su relación con el mundo.

En
un lugar oculto dentro del parque el Dr. Ford esconde unos anfitriones creados
por Arnold, incluido el pequeño del bastón que pregunta a todo con el que se
cruza con él si se ha perdido junto a otros cuatro. Todo ellos mantienen la
estructura antigua en su interior, con engranajes y huesos metálicos. Estos los
encuentra Bernard al investigar el área 17 dentro de una antigua casa en la que
difícilmente podrían llegar hasta allí aquellas personas que se encuentran en
su interior, todos ellos están programados para obedecer al Dr. Ford.

El
dialogo que más me ha gustado ha sido aquel que se produce entre Teddy y el
Hombre de Negro en su camino en busca del Laberinto: “¿Te recuerda a algo? / No
hay mucho que decir. El laberinto es un antiguo mito nativo. / Entretenme
Theodore. / El laberinto en sí mismo es la suma de la vida de un hombre: las
decisiones que mota, los sueños a los que se aferra… Y en el centro está un
hombre legendario que había muerto una vez tras otra, innumerable veces pero
siempre conseguía volver a la vida. El hombre volvió por última vez y venció a
todos sus agresores con una furia inagotable. Construyó una casa, en torno a la
casa construyó un laberinto tan complicado que solo él podía recorrer el
camino. Supongo que ya había visto peleas suficientes”.
Nota:
10/10
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