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jueves, 27 de noviembre de 2014

Novedades, noviembre de 2014: Tusquets Editores (II y final)



Mercado de Barceló (MAXI) de Almudena Grandes

NARRATIVA (F). Novela
Noviembre 2014
MAXI MAXI
ISBN: 978-84-8383-967-6
País edición: España
272 pág.
7,64 € (IVA no incluido)

Cuando en 1999 Almudena Grandes inició una nueva serie de artículos en El País Semanal y quiso dotarlos de un hilo conductor, enseguida pensó que algo tan cercano y fascinante como un mercado de abastos podría servirle como marco ideal para poblarlo con «los humildes afanes y trabajos de la cotidianidad más estricta». Escogió entonces el céntrico Mercado de Barceló,situado en un reconocible barrio madrileño, y lo convirtió en un microcosmos de pequeñas historias, pero también en un infalible sismógrafo sociológico, que recogía indirectamente preocupaciones y tendencias encarnadas en personajes y conversaciones. Cerrada la serie a finales de 2002, este libro reúne una cuidada selección de aquellas crónicas y relatos.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Con el agua al cuello de Petros Márkaris



Kostas Jaritos se encuentra celebrando la boda de su hija Katerina con Fanis a la que asisten miembros de la comisaria además de amigos de los casados, todo ello a pesar de la crisis que asola a Atenas. A la mañana siguiente le informan de que ha muerto Nikitas Zisimópulos, un banquero ya jubilado, le han cercenado la cabeza con una espada, a parir de ahí Jaritos busca al culpable de tan atroz suceso.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Fragmentos Nº136: Con el agua al cuello



Petros Márkaris
Con el agua al cuello

—¡Que no, Iniesta, que no puedes adelantarles a todos! —grita Katerina—. ¡Qué manía con driblar!
—Está buscando a quién pasar la pelota —explica Fanis.
—Xabi Alonso está al lado, ¿es que no le ve? —protesta Katerina.
—¿Quién es ese del bigote que está sentado entre los jugadores y parece estar durmiendo? —pregunta Adrianí.
—Es Del Bosque, el entrenador de los españoles, y te aseguro que no está durmiendo, mamá. Es uno de los mejores entrenadores del mundo.
—Pues parece estar echándose una buena siestecita.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Novedades, septiembre de 2013: Tusquets Editores (II)



Pa, educació, llibertat de Petros Márkaris

NARRATIVA (F). Novela
Septiembre 2013
L'Ull de Vidre UV 50
ISBN: 978-84-8383-494-7
País edición: España
256 pág.
17,30 € (IVA no incluido)

Som en un futur imminent: el 2014, Grècia es declara en fallida i retorna a la dracma; no triga a seguir-la Espanya, que recupera la pesseta.

martes, 24 de septiembre de 2013

Novedades, septiembre de 2013: Tusquets Editores (I)



Herejes de Leonardo Padura

NARRATIVA (F). Novela
Septiembre 2013
Andanzas CA 813
ISBN: 978-84-8383-491-6
País edición: España
520 pág.
20,19 € (IVA no incluido)

En 1939, el S.S. Saint Louis, en el que viajaban novecientos judíos que habían logrado huir de Alemania, pasó varios días fondeado frente a La Habana en espera de que se autorizara el desembarco de los refugiados.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Fragmentos Nº132: Con el agua al cuello



Petros Márkaris
Con el agua al cuello

A la izquierda, en un claro, hay una especie de glorieta cubierta de un emparrado. A diferencia del resto del jardín, la glorieta está levantada sobre una base de cemento. Bajo el emparrado hay una mesita que parece de camping y dos sillas plegables muy sencillas. Delante de la glorieta distingo un bulto cubierto con una sábana.

lunes, 9 de septiembre de 2013

La espada de Damocles de Petros Márkaris



Desde Atenas hasta Europa la crisis acusa a muchos de los miembros de la Unión, el que centra esta novela es Grecia. A lo largo del libro encontramos doce artículos publicados por el escritor griego en alemán desde 2009 hasta junio de 2012, además de un prólogo y un epilogo de una entrevista al escritor, los cuales aportan una mayor visión del escritor en aquellos temas que trata a lo largo del libro.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Fragmentos Nº129: La espada de Damocles



Petros Márkaris
La espada de Damocles

Los griegos de los años sesenta eran un pueblo modesto y ahorrador, que trabajaba de sol a sol, pero en esa época florecía en Grecia la literatura, el arte, la cultura y, sobre todo, la poesía. Los dos autores griegos premiados con el Nobel, los poetas Giorgos Seferis y Odysseas Elytis, así como otros líricos como Yannis Ritsos o Andreas Embirikos, el director de teatro Karolos Koun, el director de orquesta Dimitris Mitropoulos o el compositor Manos Hadjidakis y Mikis Theodorakis, todos ellos son hijos de este tiempo de pobreza. Grecia era un país pobre con un elevado nivel cultural.

jueves, 29 de agosto de 2013

Fragmentos Nº128: La espada de Damocles



Petros Márkaris
La espada de Damocles

La primera condición es que los literatos comprendan la crisis; que la comprendan en toda su magnitud y con todas sus consecuencias. Así lo hacían los escritores y los poetas griegos en los años cincuenta. Y, aunque no constituyera un delito hablar de árboles, estos autores también sabían que a sus lectores les abrumaban otras preocupaciones y prioridades. Basta un único ejemplo: también hoy resulta difícil hablar de árboles, cuando la tasa de paro juvenil asciende al 41 por ciento y la de suicidios se sitúa en torno al 25 por ciento.

miércoles, 26 de junio de 2013

XIX Premio Arcebispo Juan San Clemente para Petros Márkaris por Liquidación final



El premio ha sido concedido al escritor griego Petros Márkaris, destacaron la «crítica política a la sociedad actual en Grecia, cuyas similitudes con España nos hacen la novela más cercana» y la «sencillez predominante, complejidad de los temas y la constante intriga». Una trama policial con la crisis griega y el fraude fiscal de telón de fondo, ha ganado el premio en la categoría de mejor obra en lengua extranjera.

La «Trilogía de la Crisis», que se inició Con el agua al cuello (2011, Premio Negra y Criminal) y prosiguió con la galardonada Liquidación final (2012), ha merecido el aplauso de la crítica y de los lectores, y culminará con la novela Pan, educación, libertad, que saldrá a la venta en septiembre de este año.

El premio, destinado a distinguir la mejor novela en lengua española. Este espacio dedicado a la narrativa tiene como objetivo convertir a los alumnos de secundaria en protagonistas a la hora de otorgar un Premio Literario ya que el jurado de este certamen está formado por estudiantes del Instituto 'Rosalía de Castro' de Santiago y de cuatro centros más de Galicia, elegidos por sorteo. El galardón tiene una dotación económica de 3.000 euros.

Extractos:

Ya que tenemos un pequeño viaje por delante, me desentiendo del trayecto e intento concentrarme en mis pensamientos. Resulta que los hechos confirman mi intuición. Me he topado con un asesinato. Y no con un asesinato cualquiera, sino con el de un médico de renombre, lo que significa que tendré que vérmelas con clínicas, científicos y periodistas que no dejarán de importunarme a cada paso. En resumen, todos los ingredientes para meterme en líos. Trato de convencerme de que debo desempeñar mi trabajo sin pensar en las consecuencias, pero no me resulta fácil. Hace años que me hice a la idea de que me jubilaría con mi grado actual, y no me importaba. Ahora que se ha abierto una ventanita al ascenso, intento que no se me cierre. De repente, estoy asustado y empiezo a comprender a Guikas, siempre preocupado por no pifiarla.
Trato de apartar estos pensamientos para centrarme en el caso. Por lo que he averiguado hasta el momento, Korasidis era un hombre problemático, muy controvertido y, en consecuencia, con muchos enemigos. Puede que ésta sea la razón por la que alguien decidió matarlo, pero no explica el modus operandi. Lo lógico hubiera sido dispararle con un arma de fuego o golpearle con algún objeto pesado. El asesino, sin embargo, le inyectó veneno en la nuca. Un detalle significativo, como también lo es que lo abandonaran en el cementerio del Cerámico. No se me quita de la cabeza que lo mataron en otra parte, quizá para que no pueda procesarse el escenario del crimen, pero ¿dónde? Por otro lado, ¿por qué trasladaron el cadáver al Cerámico? No puedo responder a ninguna de las dos preguntas; es demasiado pronto. No hago más que marear la perdiz. Cuando vuelvo a mirar por la ventanilla, descubro que nos encontramos en una gran avenida.
—¿Dónde estamos? —pregunto a Vlasópulos.
—En la avenida Teseo. Mirto cae un poco más adelante, a la izquierda.

Liquidación final / Tusquets Editores (2012)

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Novedades, noviembre de 2012: Tusquets Editores



Liquidación final de Petros Márkaris

POLICIACOS (F). Otros
Noviembre 2012
Andanzas CA - 650/7
ISBN: 978-84-8383-444-2
País edición: España
352 pág.
18,27 € (IVA no incluido)

Mientras los griegos ricos se las ingenian para no pagar impuestos, los griegos empobrecidos por la crisis sólo pueden indignarse ante el escandaloso fraude fiscal o desesperarse ante el empeoramiento de la situación. Sin embargo, un hombre ha decidido pasar a la acción y tomarse la justicia por su mano. Con cartas de amenaza y armas anticuadas, se dispone a ajustar cuentas. Entretanto, en la Atenas al borde de la quiebra, todo está patas arriba, excepto el Departamento de Homicidios. No hay crímenes, sólo rutina y burocracia. Cuando encuentran el cadáver de la primera víctima que se cobra ese peculiar justiciero, el comisario Kostas Jaritos casi siente alivio. Su jefe le ha hablado de un posible ascenso, pero de momento le han recortado el sueldo y su hija Katerina piensa en emigrar porque no encuentra trabajo. Y él tiene que atrapar a un asesino que realiza una obra «providencial», aplaudida por muchos ciudadanos.


—¿Qué pasa, compañero? —pregunta Kula a una de las víctimas uniformadas que están de servicio detrás del precinto rojo.
—Es una manifestación organizada por los sindicatos —contesta el agente con aspereza.
—¿La avenida Alexandras está abierta al tráfico?
—No, pero no vayáis por la calle Marni, no se sabe qué podéis encontraros entre la Politécnica y la sede de la Confederación General de Trabajadores. Mejor tomad por Evelpidon.
—Como ves, no todo el mundo ha tirado la toalla —comento.
—Hay quienes agachan la cabeza y hay quienes abren cabezas ajenas. Lo que queda por ver es cuándo nos daremos todos cabezadas contra la pared —contesta Kula con frialdad.
Sigo el consejo del agente, pero tomo por Guisi para llegar a la avenida Alexandras. Sólo tardamos cinco minutos en llegar a Jefatura. Kula sube a su despacho mientras yo paso por la cantina para recoger mi café.
«El ocio es la madre de todos los vicios», como diría Adrianí. Desde hace un mes, el único caso que nos ha surgido en la brigada de Homicidios es el suicidio de estas cuatro mujeres. En cambio, los demás departamentos no dan abasto. Entre las manifestaciones y los agitadores, y las batallas campales que han estallado entre los emigrantes en San Pantaleón y los grupos de indignados que se concentran ante las residencias privadas de los políticos para abuchearles, no tienen ni un minuto de respiro. Los asesinatos han sido aparcados: han cambiado las prioridades.
En casa impera la misma calma. Katerina, que ya ha terminado las prácticas, lleva casos relacionados con la regularización de emigrantes ilegales. No da precisamente saltos de alegría, porque conceden las naturalizaciones con cuentagotas y también porque su trabajo raras veces implica ir a juzgados y se parece más a la labor de los viejos oficiales de reclamaciones que plantaban sus mesas junto a la entrada del ayuntamiento. El resto de la familia, con Fanis a la cabeza, le suministramos las habituales píldoras de ánimo, del estilo: «Es una manera de empezar, hija mía», «Menos da una piedra», pero a Katerina no se la ve muy convencida.

Nombre de perro de Élmer Mendoza

POLICIACOS (F). Otros
Noviembre 2012
Andanzas CA - 793
ISBN: 978-84-8383-443-5
País edición: España
216 pág.
16,35 € (IVA no incluido)

Tras resolver los complicados casos narrados en Balas de plata y La prueba del ácido, el detective Edgar «el Zurdo» Mendieta tendrá que sumergirse de nuevo en las redes del narcotráfico para ayudar ni más ni menos que a Samantha Valdés, jefa del Cártel del Pacífico. Y es que Valdés ha recibido un duro golpe: durante una reunión con otros jefes del narco para pactar una tregua que le siguiera el juego al Estado, han asesinado a su amante. Ahora busca venganza. Mendieta acepta ayudarla, sin imaginarse la maraña de sospechosos que lo conducirá a espacios de poder con los que ni siquiera había soñado. Mientras tanto, encontrará tiempo para investigar el asesinato de un dentista, enfrentar una acusación por tortura, «convivir» con su hijo Jason y reencontrarse con la madre de este, Susana Luján, a quien ha seguido desde Los Ángeles un marine que la pretende y con quien el Zurdo saldará cuentas. Acompañado de Gris Toledo, su leal y cada vez más perspicaz ayudante, el Zurdo deberá infiltrase en lo más hondo y oscuro de la «guerra contra el narco», sus figuras, sus traiciones y sus pactos.


Odiaba irse a la cama sin beber porque se quedaba dormido hasta tarde. Hey, Zurdo, no te hagas el que la virgen te habla, me urge acción, recuerda que sin mí simplemente no eres nadie. Ya pinche cuerpo, no estés chingando. ¿Por qué no, acaso no tengo derecho? ¿Quieres que te besen, te apapachen, te deslechen, verdad cabrón? Pa qué te digo que no si sí, quiero ver unas patas abiertas y ñaca, a como te tiente. Pinche degenerado. Bien que te gusta, no te hagas. Estás enfermo. Golpes en la puerta de la recámara y la voz de Ger lo despabilaron. Zurdo, levántese, ¿qué hace en la cama a esta hora? Arriba, tiene visita, vio el reloj. Es muy temprano. Cuál temprano, son las nueve y a esta hora usted nunca está aquí, ¿se emborrachó? Ojalá. Entonces aliviánese, no es hora de que un hombre esté acostado. Se oía lejos Blanca Navidad. ¿A qué hora crees que se levantan tus venerados roqueros? No ponga pretextos y apúrese; estamos en la sala. Se puso el pantalón. ¿Y ahora? Les he dicho a estos zánganos que no me busquen en casa, una playera negra. También a Gris, las botas David Toscana igualmente negras. Qué hueva, tengo que comprar whisky si no terminaré convertido en oso polar; además es diciembre y en esta ciudad, que sólo tiene verano, es época de la otra estación: la del ferrocarril. En el extremo del pasillo esperaba Ger: tenía otra cara, algo festivo la iluminaba. Seguro cree que al fin me convenció de poner árbol de Navidad, quizás hasta ya lo compró y quiere que lo vea. Su Nescafé está listo, señor. Mmm, algo trae.
En la sala lo esperaba Jason Mendieta que con gran habilidad mensajeaba por su celular y al verlo se puso de pie. El Zurdo de inmediato supo de quién se trataba y se paralizó. Valiendo madre. Espejito, espejito. Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, pensó, y tragó saliva. Qué carácter el de Susana que pugnaba por ser algo más que un cuerpo aunque todos la buscáramos por eso. Hola, soy Jason. Y yo Edgar, qué onda. Saludo de mano. Ambas recias, ambas nerviosas, húmedas. Misma estatura, mismos rasgos, misma sonrisa. El Zurdo con el pelo un poco largo y alborotado, Jason peinado como asterisco. Pinche Enrique, tenía razón. ¿Cómo estás? Bien. Se sentaron. El chico tenía un licuado de papaya a la mitad y Ger puso el Nescafé en la mesa de centro, cerca del Zurdo, al lado de unos santocloses panzones. Jason mensajeó rápidamente. Y tu mamá, ¿cómo está? Encantada, no para de hablar con mi abuela, se están poniendo al día. ¿Cuánto hacía que no venía? Cuatro años, mi abuela fue tres veces pero ya no puede viajar. ¿Conocías Culiacán? Cada año pasábamos vacaciones aquí, hasta que mi mamá puso una taquería en Santa Mónica y se esclavizó; te traje esto, le alargó una pequeña caja con moño navideño. Mi tío Enrique dice que te gusta. Eran los cedés del Bob Dylan’s 30th Anniversary Concert. Órale, qué buen detalle. ¿Quieren desayunar de una vez? Espero que no los tengas. No, y muchas gracias. Señora ya desayuné. Para mí con el café es suficiente. Nada, Zurdo, no crea que porque está el joven aquí usted no se va a alimentar como es debido: ahorita le preparo un omelet de queso de cabra con rajas y cebolla, y a ti te hago otro licuado. Con este es suficiente, señora, gracias. El Zurdo continuaba bloqueado, el chico mensajeó de nuevo. ¿Realmente los hijos se parecen tanto a los padres? Qué hueva, deberían parecerse al lechero.

Libro de ausencias de Antoni Marí

NARRATIVA (F). Novela
Noviembre 2012
Andanzas CA - 793
ISBN: 978-84-8383-445-9
País edición: España
224 pág.
16,35 € (IVA no incluido)

La muerte de un amigo, una exposición y la lectura de un libro se confabulan para suscitar en el narrador el hallazgo de una expresión perdida: «estado de ausencia». Embarcado en la búsqueda del secreto que se oculta tras esa expresión, y para descubrir todos sus posibles sentidos, el narrador interpela a protagonistas de novelas, a testimonios de escritores y pintores, a estados de ánimo provocados por ciertas piezas de música. Hasta que se le revela una sucesión de ideas y de imágenes que envuelven el recorrido vital del propio narrador. Porque siguiendo los indicios que esa expresión deja en autores como Ernst Jünger, Baudelaire, Proust, Llull o Samuel Beckett, el narrador identifica una cualidad viva y desconcertante. Un don que lo transforma todo en una realidad que desborda la lógica de la certeza y la verosimilitud.


1Q84. Libro 3 (MAXI) de Haruki Murakami

NARRATIVA (F). Novela
Noviembre 2012
MAXI MAXI 003/11
ISBN: 978-84-8383-620-0
País edición: España
528 pág.
9,57 € (IVA no incluido)

A las voces de Aomame –la enigmática instructora de gimnasia y asesina– y de Tengo –el profesor de matemáticas y escritor–, se suma, en este tercer volumen de la novela 1Q84, la de un nuevo personaje, un detective llamado Ushikawa. Su última misión, encargada por Vanguardia, el misterioso culto religioso, consistió en comprobar si Aomame era digna de confianza para trabajar para el líder. Ushikawa dio el visto bueno a la joven, pero ésta los traicionó a todos, cometió un nuevo asesinato y luego desapareció. Si el detective no logra encontrarla, la venganza de la secta se abatirá sobre él. Entretanto, Aomame y Tengo, cada uno a su modo, siguen deseándose en la ausencia, buscándose –en el más puro estilo de Murakami– casi sin moverse de su sitio, aislados, quizás a punto de experimentar un giro radical en sus vidas y esperando un reencuentro que los redima... en el mundo de 1984, o en el de 1Q84, ese fantasmagórico universo con dos lunas.


De improviso, todos los sonidos cesaron. Era como si alguien se hubiera acercado por detrás de él y, sigilosamente, le hubiera puesto unos tapones en los oídos. Alguien, en algún lugar, había colocado una tapadera, y otra persona, en otro lugar, había destapado otra. La salida y la entrada se habían intercambiado.
En cuestión de segundos, Tengo se encontró en el aula de la escuela primaria.
Por la ventana abierta de par en par entraban las voces de los niños que jugaban en el patio. De pronto, una ráfaga de aire meció las cortinas blancas. A su lado, Aomame lo agarraba de la mano. Era la misma escena de siempre, pero había algo diferente. Todo lo que veían sus ojos había adquirido una textura granulosa de tal frescura y nitidez que apenas era reconocible. Distinguía vívidamente el contorno y la forma de las cosas, hasta en sus menores detalles. Estirando un poco la mano, podía tocarlo todo. Y el olor de aquella tarde de comienzos de invierno penetró con fuerza en sus fosas nasales. Como si hubieran arrancado bruscamente el manto que hasta entonces lo cubría. Olor real. Olor a una estación que materializaba sus recuerdos. Olor a pizarra, olor a la lejía que utilizaban para limpiar, olor a la hojarasca que, en un rincón del patio, quemaban en un incinerador: todos los olores se entremezclaban fundiéndose en uno. Cuando aspiraba esos olores hasta lo más hondo de sus pulmones, sentía que su corazón iba ensanchándose y haciéndose más profundo. La estructura de su cuerpo se reorganizaba en silencio. Sus latidos dejaban de ser sólo latidos.
Durante un instante, las puertas del tiempo se abrieron hacia su interior. La vieja luz se mezcló con la nueva luz. El viejo aire se mezcló con el nuevo aire. «Son esta luz y este aire», pensó Tengo. Ahora sí, todo encajaba. O casi todo. «¿Cómo no he sido capaz de recordar estos olores hasta ahora? A pesar de ser tan sencillo. A pesar de que se encontraban en este mundo.»

Daisy sisters (Tapa dura) de Henning Mankell

NARRATIVA (F). Novela
Noviembre 2012
MAXI SN
ISBN: 978-84-8383-619-4
País edición: España
648 pág.
11,49 € (IVA no incluido)

Después de haberse carteado durante tres años, pero sin haberse visto jamás, Elna y Vivi, dos jóvenes suecas de apenas diecisiete años, por fin van a conocerse. Lo harán en el caluroso verano de 1941, en plena guerra mundial, cuando emprendan juntas un viaje en bicicleta hasta la frontera de Suecia –país que por el momento se mantiene neutral– con Noruega, ocupada por las tropas nazis. El mundo les espera, pero las dos ignoran que, durante el trayecto, el encuentro con dos militares será determinante para el futuro de una de ellas. Las dos fantasean con viajar a países lejanos, con alcanzar la libertad y la independencia; muy pronto, sin embargo, la cruda realidad acabará por imponerse y obligará a desistir de sus sueños a aquellas dos jóvenes que se llamaban a sí mismas Daisy Sisters, siguiendo la moda norteamericana. Pero nunca, ni siquiera en sus peores momentos, ni ellas ni sus descendientes cejarán en su lucha por escapar de su asfixiante entorno y tomar las riendas de su vida.


Elna ha aprendido que no basta con tener fe y esperanza. Al contrario, se obliga a considerar con gran escepticismo todo lo que le gustaría llevar a cabo. Ahora hace lo mismo. Pero, aunque resulte raro, en este caso todo se arregla. En una carta que hierve de alegría incontenida, Vivi escribe y cuenta que el odioso director del Stadshotellet en el que trabaja, en un momento de remordimiento después de una tremenda borrachera, le ha concedido por carta dos semanas libres. Sin retribución, como es natural, pero, de todos modos, Vivi no había contado con eso. Piensa con agradecimiento en los dos viajantes de comercio que han emborrachado al director del hotel hasta tal punto que le concede el permiso. Y Elna tampoco tiene que dejar de trabajar en casa del ingeniero Ask, quien le expide con indulgencia vacaciones no retribuidas por el periodo solicitado, pues de todos modos durante algunas semanas estivales la familia acudirá al archipiélago de Estocolmo a bañarse con lo mejorcito de la sociedad.
Y así un día, una tarde poco después del solsticio de verano de 1941, Elna está en el andén de Borlänge esperando a que entre resoplando en la estación el tren que va hacia el norte. Ahí, en algún vagón, estará Vivi, con la bicicleta facturada en un vagón de mercancías, haciendo señales con un pañuelo rojo desde una ventanilla. Han mantenido correspondencia durante tres años, Elna ha contado más de cien cartas, y ahora por fin van a encontrarse, van a ir en tren hasta Älvdalen, subir en bicicleta hacia la lejana frontera noruega, la sierra, y luego, poco a poco, van a buscar de nuevo el camino hacia el sur, en dirección al lago Ejen, para ir a Skallskog a ayudar en la recolección del heno a Pelle el Gallinas. La eternidad, por fin, es perceptible. Catorce días en los que cada mañana descubrirán de nuevo la libertad.
Elna es guapa, está de pie en el andén con la maleta entre las piernas. Lleva una cinta blanca en la cabeza sujetándole su pelo oscuro y rebelde, calcetines blancos, vestido amarillo, sandalias. Tiene diecisiete años y respira con vehemencia, como si la visión de lo que se le ofrece a los ojos la dejara sin aliento. Pero, como es natural, ella también está nerviosa. Se imagina que Vivi, que viene del extremo sur del país, será mucho más bonita y mucho más fuerte que ella, que ha nacido con toda modestia en una población insignificante, un montón de casuchas alrededor de una fábrica, donde ni siquiera se ve el mar por más que te subas a la torre de la iglesia.
Espera inquieta e ilusionada, con la contradicción precisa que exige la situación. (Pero si hubiera sabido que, como resultado de este viaje, iba a tener una hija que en un futuro lejano se pasearía y sería infeliz precisamente en esta ciudad, sin duda habría dado media vuelta y se habría alejado corriendo por las polvorientas carreteras hasta verse de nuevo en su casa de Sandviken. Pero la vida no es así. Es probable que la casualidad pueda guiarse, dominarse, pero nunca prepararse, calcularse. El futuro sólo se muestra como la fastidiosa punta de una nariz que sobresale tras el telón...)

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