lunes, 12 de marzo de 2012

Novedades, marzo de 2012: Impedimenta

El cristiano mágico de Terry Southern

Traducción de Enrique Gil-Delgado

ISBN: 978-84-15130-39-0
Encuad: Rústica
Formato: 13 x 20 cm
Páginas: 152
PVP: 17,30 €

Guy Grand es un millonario excéntrico (el último de los grandes derrochadores) decidido a crear desorden en el mundo y dispuesto a no escatimar gastos para conseguirlo. Tras una vida marcada por las bromas pesadas y los planes enloquecidos, su último objetivo consiste en probar su teoría acerca de que nadie puede resistirse al poder del dinero, y que, por conseguirlo, cualquiera haría lo que se le pidiera, por más degradante que fuese. En el universo de Guy Grand, todos tienen un precio, y él está dispuesto a pagarlo.
El cristiano mágico, jamás hasta hoy traducida al castellano, es una sátira sobre la obsesión americana por la grandeza, el poder, el dinero, la televisión, las armas y el sexo. Una novela hilarante, original y perversa, firmada por un auténtico genio de la comedia.


El alojamiento en dichos trenes era hasta cierto punto limitado, y, aunque él siempre procurase reservarse para sí lo mejor de lo mejor, Guy Grand tenía que conformarse a menudo con pequeños compartimentos apenas equipados con algo más que las comodidades esenciales. A pesar de ello, aceptaba la situación alegremente; y con ese talante fue como, aquella tarde de verano, exactamente a las 14.05, abordó con paso optimista (considerando lo abultado de su porte, ya que, a sus cincuenta y tres años, estaba bas­tante rollizo) el primer coche cama del Portland Plougher. Una vez instalado en su compartimento, se embarcó en la placentera rutina de prepararse para el largo y despacioso periplo que lo llevaría hasta Nueva York. Como tenía por costumbre, llamó al mozo de inmediato y le pidió una bo­tella grande de Campari y otra de agua mineral helada. A continuación, se sentó ante su escritorio para despachar la correspondencia comercial.

Gabrielle de Bergerac de Henry James

Traducción de Eduardo Berti

ISBN: 978-84-15130-29-1
Encuad: Rústica
Formato: 13 x 20 cm
Páginas: 136
PVP: 16,95 €

La joven Gabrielle de Bergerac ha tenido la fortuna de nacer en una familia ilustre de la nobleza rural francesa previa a la Revolución. Pero también la desgracia de no contar con bienes propios, circunstancia que hará que cualquier indicio de curiosidad vital, de inquietud intelectual, quede ahogado ante la perspectiva de elegir entre dos opciones igualmente sombrías: o un matrimonio favorable o el claustro. Su carácter noble y su naturaleza indagadora quedarán al descubierto cuando en su cerrado círculo social aparece Coquelin, el preceptor de su sobrino, un hombre pobre pero capaz de demostrar que la audacia, el saber y la belleza son valores que nada tienen que ver con la clase social.

Ficha del libro

—Es hora de que aprendas a leer y a escribir. ¿Por qué te sonrojas?
—Yo sé leer —contesté.
Mi padre abrió grandes los ojos.
—Vaya, ¿quién te ha enseñado?
—Lo aprendí en un libro.
—¿Qué libro?
Alcé los ojos y contemplé a mi padre antes de respon­der. Su mirada era reluciente y había en su rostro un lige­ro rubor, pero yo ignoraba si esto era indicio de placer o de ira. Me aparté de él y fui al salón, donde recogí de un armario un tomo suelto del Roman comique de Scarron. Como hacer esto me había obligado a atravesar la casa, estuve ausente unos minutos. Al regresar, me topé con un extraño en la terraza. Un hombre joven, humildemente vestido y con bastón, había subido por el sendero y se hallaba frente a mi padre, con el sombrero en la mano. En la otra punta de la terraza se encontraba mi tía. Sentada en el parapeto, jugaba con un cuervo negro que teníamos en una jaula, en la ventana del comedor. Me refugié con mi libro junto a mi padre y desde allí examiné al visitan­te. Era un joven de unos veintiocho años, ojos negros y piel tostada por el sol, mediana estatura, espaldas anchas, cuello corto y algo cojo de una pierna. Parecía cubier­to de polvo, exhausto y pálido. Recuerdo que había algo atractivo en su palidez, pero yo ignoraba, claro, que esta palidez se debía tan solo a que se hallaba hambriento.

viernes, 9 de marzo de 2012

Novedades, marzo de 2012: Tusquets Editores

El lector de Julio Verne de Almudena Grandes

NARRATIVA (F). Novela
Marzo 2012
Andanzas 730/2
ISBN: 978-84-8383-388-9
País edición: España
424 pág.
19,18 € (IVA no incluido)

Nino, hijo de guardia civil, tiene nueve años, vive en la casa cuartel de un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, y nunca podrá olvidar el verano de 1947. Pepe el Portugués, el forastero misterioso, fascinante, que acaba de instalarse en un molino apartado, se convierte en su amigo y su modelo, el hombre en el que le gustaría convertirse alguna vez. Mientras pasan juntos las tardes a la orilla del río, Nino se jurará a sí mismo que nunca será guardia civil como su padre, y comenzará a recibir clases de mecanografía en el cortijo de las Rubias, donde una familia de mujeres solas, viudas y huérfanas, resiste en la frontera entre el monte y el llano. Mientras descubre un mundo nuevo gracias a las novelas de aventuras que le convertirán en otra persona, Nino comprende una verdad que nadie había querido contarle. En la Sierra Sur se está librando una guerra, pero los enemigos de su padre no son los suyos. Tras ese verano, empezará a mirar con otros ojos a los guerrilleros liderados por Cencerro, y a entender por qué su padre quiere que aprenda mecanografía.


—Es un cagado.
—Ya... —sonrió como si le hubiera divertido mucho mi respuesta—.Y tú no, ¿verdad?
—Pues no.
—¿Cuántos años tienes?
—Nueve.
—Nueve... —me midió con los ojos, desde la cabeza a los pies—. No eres muy alto para tu edad.
—No, pero tampoco soy un cagado.
—Está bien, está bien... —y levantó las manos en el aire, como si ahora fuera yo quien le estuviera apuntando con un arma—. De todas formas, siento mucho haberos dado un susto, pero en los tres días que llevo aquí, desde que arrendé el molino, no había visto a nadie.
Y como dicen que la sierra está llena de bandoleros...
—Es verdad, aunque en el pueblo hay gente que no los llama así.
—¡No me digas! —abrió mucho los ojos, como si nunca se le hubiera ocurrido que pudiera existir otro nombre para ellos—. ¿Y cómo los llaman?
—Pues guerrilleros. O maquis. Pero eso lo dicen los rojos.
—Y en tu casa no sois rojos, supongo.
—¡No, qué va! —me eché a reír ante tamaño disparate—. Yo vivo en la casa cuartel. Mi padre es guardia civil.
—Mira... —volvió a sonreír—, qué buen amigo me he echado. ¿Y cómo te llamas tú?
—Antonino, pero me dicen Nino para no confundirme con mi padre, que se llama igual —no pensaba decirle nada más, pero pensé que iba a enterarse enseguida, porque en mi pueblo nadie llamaba a nadie por su nombre—. Aunque también me dicen el Canijo.
—Yo me llamo Pepe —me ofreció la mano, como si estuviera presentándose a una persona mayor, y al estrecharla, mis dedos encontraron que era grande y fuerte, la piel áspera, como la de los hombres acostumbrados a trabajos duros—. Y ahora que nos hemos conocido, me vuelvo arriba. Tengo mucha faena por delante.

La guarida de Norman Manea

NARRATIVA (F). Novela
Marzo 2012
Andanzas CA 777
ISBN: 978-84-8383-389-6
País edición: España
344 pág.
19,24 € (IVA no incluido)

El profesor Augustin Gora lleva mucho tiempo exiliado en Estados Unidos cuando, inesperadamente, debe enfrentarse a la llegada a Nueva York de su ex mujer, Lu, a la que no ha olvidado. Lu llega acompañada de su nueva pareja, el joven Peter Gaspar, un hijo de supervivientes del Holocausto que reanuda con Gora viejos diálogos. Pero la vida de Peter empieza a complicarse cuando recibe una carta que contiene una amenaza de muerte. Las sospechas apuntan ya a grupos de extrema derecha, ya a la policía secreta comunista. Entre los exiliados que no han perdido el contacto entre sí, cunde la inquietud. El reciente asesinato del erudito Mihnea Palade está aún fresco en su memoria. Todos podrían afirmar, con Borges: «He conocido lo que ignoran los griegos: la incertidumbre». Algunos, como Gora, y quizá también como Peter, han acabado refugiándose en una guarida de la que sólo una situación extrema les hará salir.


El río viaja, despaciosamente, a la izquierda del tren. Uno nunca se baña dos veces en el agua primordial. Esto es lo que el viajero ve, por la ventana del vagón, a lo largo de las vías del tren: el agua que no envejece y que nunca es la misma. Como tampoco lo es el aire. Ni el terapéutico y fluido horizonte.
Pasado, presente, futuro, el tiempo igual a sí mismo, ¿es éste el horizonte? Aguas mansas, instantes envejeciendo, podredumbre y deyecciones. El agua sube lenta y serenamente por encima del pasajero que duerme. El revisor le da unos suaves golpecitos en el hombro. El tren se ha quedado clavado en la estación.
Recoge rápidamente la bolsa y la gabardina. Baja, ya ha bajado, aquí está, aturdido, en la estación, mirando el río ancho y apacible que tiene ante sí.
¡Vaya, ha llegado! El andén vacío, las montañas en el horizonte, el río a un paso. Tarde serena, fría. El comienzo del mundo. No sospecha lo cerca que está el fin. El fin de su mundo.
El cronómetro devora los segundos de la tregua.

Un libro de Bech de John Updike

NARRATIVA (F). Novela
Marzo 2012
Andanzas CA 778
ISBN: 978-84-8383-390-2
País edición: España
240 pág.
16,35 € (IVA no incluido)

Tras una novela de éxito, la carrera de Henry Bech, escritor norteamericano entrado en la cuarentena, comienza a languidecer. Ahora, mediada la atribulada década de los años sesenta, para huir de la parálisis creativa, acepta participar en unos «intercambios culturales» promovidos por el Departamento de Estado que lo llevarán a Rusia, Rumania o Bulgaria, cuando el Telón todavía era de acero. Pero ni las bondades del deshielo soviético ni la sucesión de esperpénticos encuentros –un choque de civilizaciones avant la lettre, con hilarantes confusiones por problemas de traducción o equívocos en los flirteos– consiguen sacarlo de su embotamiento. Como tampoco le ayudarán mucho los incidentes que salpican su vida de vuelta a Occidente: desde una visita al Londres más chic de la década prodigiosa a unas conferencias en una universidad femenina del profundo Sur o los vaivenes sentimentales en su amada Nueva York.


Los estudiantes a los que no les queda más remedio (seguramente como a ustedes) que comprar ejemplares en edición de bolsillo de sus novelas —en especial la primera, Travel Light, aunque últimamente haya habido cierto interés académico en su más surrealista, «existencial» y puede que incluso «anarquista» segunda novela, Brother Pig—, o que se topan con algún artículo de When the Saints en una satinada y gruesa antología de la literatura de mediados de siglo por 12,50 dólares, imaginan que Henry Bech, como miles menos famosos que él, es rico. No lo es. Los derechos de bolsillo de Travel Light los vendió íntegros su editor por dos mil dólares, de los que el propio editor se quedó mil y el agente de Bech cien (el diez por ciento del cincuenta por ciento). Para ser justos, el editor había tenido que saldar un tercio de la pequeña edición en tapa dura, y cuando Travel Light se puso de moda, después de Golding y antes de Tolkien, entre los estudiantes universitarios, el editor se delataba divertido a sí mismo contando la historia de la cesión de los derechos de Bech en las reuniones de ventas que se celebraban en el piso de arriba del restaurante 21. En cuanto a las antologías, la cuantía media de los permisos, cuando llega por fin al buzón de Bech, se ha erosionado hasta 64,73 dólares, u otra cifra sospechosamente rara, que apenas paga una comida en un restaurante con su amante y un vino no muy caro. Aunque Bech, y los muchos que lo han entrevistado, hayan convertido en una virtud quijotesca el que continúe viviendo en un lúgubre pero espacioso edificio de apartamentos en Riverside Drive (su buzón, que lo sepan los estudiantes, al que llegan sus cheques recortados hasta lo irrisorio, ha sido cubierto a conciencia de cicatrices por la voluble ira urbana y su apellido ha sido retocado con bolígrafo por traviesos gamberros de portales convirtiéndolo tan a menudo en un verbo malsonante que Bech ha acabado por dejar la placa con el nombre en blanco y depende de la clarividencia de los carteros), la verdad es que vive ahí porque no puede permitirse marcharse. Sólo fue rico una vez en su vida, y sucedió en Rusia, en 1964, de eso hará ya un deshielo.

El caso Casas Viejas de Tano Ramos García

HISTORIA (NF). Biografías, autobiografías y memorias
Marzo 2012
Tiempo de Memoria TM 91
ISBN: 978-84-8383-391-9
País edición: España
448 pág.
23,08 € (IVA no incluido)

En enero de 1933, los habitantes de Casas Viejas (Cádiz), secundando una insurrección anarquista, se alzaron en armas contra la República. El Gobierno presidido por Manuel Azaña envió a ese pueblo una compañía de la Guardia de Asalto al mando del capitán Manuel Rojas. Tras una noche de disparos y muertos, la revuelta fue sofocada. Pero, al amanecer, los guardias detuvieron a doce vecinos, los maniataron y los fusilaron. El Gobierno defendió la actuación policial cuando la oposición denunció el crimen. El propio Azaña negó en las Cortes los fusilamientos, si bien luego rectificó.
Este libro, merecedor del XXIV premio comillas de historia, biografía y memorias, relata los juicios incoados a Rojas en 1934 y 1935, cómo los contó la prensa, en particular la monárquica y la anarquista, y la campaña desatada contra Azaña, al tiempo que aporta las inéditas declaraciones de Rojas, de sus guardias y de otros testigos ante el juez instructor. Por último, se rescatan asimismo historias desconocidas de estos sucesos, continuamente aireados como un crimen de la República, que marcaron de manera indeleble a Azaña.


El capitán Rojas estaba a punto de sentarse ante un jurado como acusado del asesinato de catorce campesinos, pero la mañana del 21 de mayo de 1934 se sentía tan seguro y tan respaldado, se veía tan inocente de aquellas muertes, que en lugar de un reo, tal parecía un oficial engominado dispuesto a participar en un sarao. No me saquen demasiado sonriente, no vayan a pensar que soy un cínico, les dijo Rojas a los fotógrafos mientras hacía tiempo junto a su abogado en un pasillo del palacio de justicia de Cádiz. Vestía uniforme de capitán de Artillería y se había enganchado a la guerrera la vistosa Cruz de María Cristina, que proclamaba su herida de guerra en Marruecos en 1924. El fiscal acudía al juicio con un escrito de acusación provisional en el que responsabilizaba a Rojas de trece asesinatos y pedía para él 390 años de presidio, esto es, cadena perpetua. La acusación particular elevaba los asesinatos a catorce. Manuel Rojas Feigenspan, el capitán de la Guardia de Asalto que en enero de 1933 mandaba las fuerzas que sofocaron la revuelta anarquista de Casas Viejas, llevaba ya un año y dos meses en prisión preventiva y se jugaba el resto de su vida en la vista oral que iba a comenzar en la Audiencia Provincial de Cádiz. Pero nadie lo habría dicho. El hombre se mostraba animoso y cuando los periodistas le preguntaron si se hallaba emocionado ante la inminencia del juicio, Rojas respondió que no cabía emoción ni miedo cuando se tenía la conciencia tranquila.

Historia política del pantalón de Christine Bard

HISTORIA (NF). Ensayo histórico sobre cualquier tema
Marzo 2012
Ensayo E 87
ISBN: 978-84-8383-382-7
País edición: España
384 pág.
19,24 € (IVA no incluido)

Aunque ahora el pantalón se encuentre en el armario de cualquier mujer y se adapte sin cesar a los dictámenes de la moda, no siempre estuvo bien visto como prenda femenina. Sucesor del calzón, el pantalón simbolizó la masculinidad y el poder. Durante la Revolución francesa, expresó los valores republicanos y se convirtió en un elemento clave del nuevo orden político. Sin embargo, el Antiguo Régimen continuó para las mujeres, que, tanto en el ámbito del vestir como en el social, no accedieron ni a la libertad ni a la igualdad. Privadas de derechos, tuvieron prohibido el pantalón.
Pero nada como una prohibición para aguijonear al deseo. Sobrecargado de connotaciones y fantasías, el pantalón acompañó todas las transgresiones que jalonaron la ruta de la emancipación de las mujeres. Artistas, feministas, revolucionarias, viajeras, actrices, deportistas, fueron innumerables las mujeres conocidas y desconocidas que se apropiaron de la prenda masculina. Pero habrá que esperar a las décadas de 1960 y 1970 para que el pantalón se feminice. ¿Fin de la historia? En absoluto. Todavía queda un largo trecho por recorrer.


Antes de 1789 ya existían signos anunciadores de esta politización de la apariencia. De Luis XIV a Luis XVI, la corte del rey de Francia se distingue por la suntuosidad de los trajes de ceremonia, con ropas adornadas con perlas y piedras preciosas, bordadas en oro. La ostentación propia de la vida de la corte se ve acentuada por la voluntad de la monarquía absoluta de imponerlas para sus fastos. Las leyes suntuarias ya no son de actualidad. Estas leyes, que datan sobre todo del Renacimiento, momento de inestabilidad política debido a las guerras de religión y al aumento de poder de la burguesía, que accedía a un lujo del que la aristocracia ya no tenía el monopolio, servían para reglamentar la manera de vestirse en función de la categoría social. Hacían visible el orden social y limitaban el consumo de productos de lujo y de importación. Pretendían el reforzamiento del orden luchando contra la usurpación del estatuto. Ayudaban al rey a asentar su poder mediante la imagen de su grandeza. Entre los reinados de Francisco I y Enrique IV, de 1543 a 1606, el poder impuso once edictos suntuarios.6 Uno de ellos prohibía, por ejemplo, el terciopelo a los labradores y a la gente del pueblo. Esta reglamentación fue poco seguida; los burgueses preferían pagar multas en lugar de renunciar a sus lisonjeros atuendos. Para Montaigne, «el fracaso de estas leyes se debe a que no hacen otra cosa más que reforzar la paradoja del lujo», símbolo del poder. ¿Dónde trazar la frontera entre el vicio y la virtud? Hay vicio —y transgresión del orden social— cuando el lujo se busca por vanidad y ambición. Y virtud si es proporcional a los ingresos y al rango. Dos siglos más tarde, con Voltaire, estas leyes suntuarias se considerarán una intrusión en las libertades individuales. La noción de libertad en el vestir emerge filosófica y políticamente a lo largo del siglo XVIII, en un momento en que la producción y la venta de prendas de vestir, asociadas al florecimiento de la moda y de la prensa de la moda, se convierten en un reto económico importante. El liberalismo adquiere aquí realmente su doble sentido.

jueves, 8 de marzo de 2012

Fragmentos Nº14: Gataca


Franck Thilliez
Gataca

Con la cabeza descubierta, Franck Sharko avanzaba bajo la lluvia. Se había levantado viento, como un bofetón frío que enrojecía las mejillas. Alzó el cuello de su impermeable demasiado holgado y, con las manos en los bolsillos, se adentró en el cementerio.
La procesión se hallaba al final de la sexta avenida. Una hilera de siluetas negras inmóviles que luchaban contra la tempestad para evitar que sus paraguas se hicieran pedazos. Tal vez los padres adoptivos de Grégory Carnot, sus tíos y sus tías. Gente para la cual el asesino aún tenía trazas de humanidad. Individuos en busca de respuestas que no obtendrían nunca. Calados, los empleados de pompas fúnebres descendían una caja de madera al fondo del agujero.

viernes, 2 de marzo de 2012

Fragmentos Nº13: El síndrome E

Franck Thilliez
El síndrome E

De repente, los labios de la chiquilla se encogieron y sus rasgos se arrugaron. Lucie tuvo la impresión brutal de encararse con una encarnación del mal absoluto. Como un guerrero, la niña echó a correr hacia los conejos, que saltaron a un lado y a otro. Con gesto seguro, cogió a uno de los conejos por la piel de la espalda y, con una mueca que debió de ir acompañada de un grito, arrancó la cabeza del cuerpo.
La sangre le salpicó el rostro.
Abandonó a la bestia despedazada y se abalanzó sobre otro animal, sin dejar de gritar. Lucie apretó los puños. Aunque la película fuera muda, se podía adivinar la fuerza, la rudeza de los gritos de la criatura.

jueves, 1 de marzo de 2012

Novedades, febrero de 2012: Erasmus Ediciones


Tras la partida de caza de Guy de Maupassant

Traductor: Carlos Ezquerra
Colección: CLASICOS EN EL PRESENTE
ISBN: 978-84-92806-73-7
Precio con IVA: 19.00 €
N° páginas: 170
Encuadernación: Rústica

La mejor representación del universo de Maupassant; el autor se ofrece aquí por entero, con una desnudez, sinceridad y emoción únicas.

miércoles, 29 de febrero de 2012

El síndrome E de Franck Thilliez


Franck Sharko es un comisario que por la presión de sus superiores acepta volver a estar activo. El caso que del que se tiene que encargar: cinco cadáveres imposibles de identificar, con el cráneo serrado, las manos cercenadas y sin rastro de ojos, dientes o de cerebro. Todo ello se le añade la visión de su misteriosa mujer, la cual cuando menos lo espera le obliga a detener su rutina para pedirle que le compre botes de castañas confitadas o salsas pink salad.

Lille Lucie Henebelle es la teniente de la policía, a la cual la avisan de que un ex amante suyo se ha quedado ciego durante el visionado de un cortometraje antiguo comprado al hijo de un coleccionista adicto a las películas de espías y a todo lo relacionado con el tema. La película es muda, anónima, y con un toque malsano y otro horriblemente enigmático el cual la llevara a descubrir un lado del ser humano perdido que nos hace cometer atrocidades. Una llamada les unirá a ambos en la búsqueda de la verdad entre el film y los cadáveres a pesar de sus grandes diferencias.

Thilliez consigue volvernos adicto a su novela con sus descripciones del horror y la barbarie cometida en manos de los seres humanos. La visión de los asesinatos son realistas y escalofriantes y cuando Sharko se ve obligado a viajar a Egipto y descubre los horrores de la miseria que asolan a sus habitantes asistimos a la visión de la pobreza más absoluta. También narra una pequeña historia de amistad y amor que avanza lentamente entre ambos protagonistas de la novela, siempre escondida tras los crímenes.

Recomendado para todos aquellos incondicionales de la novela negra, El síndrome E es un gran libro que no puede faltar. También para aquellos que creen que en cuanto a temas de violencia se refiere este todo escrito. Por último a aquellos que les gusten los personajes rudos y enigmáticos, Sharko es uno de ellos. Primera parte del díptico de la violencia imposible de dejar de leer, en parte para tratar de llegar a entender las atrocidades que se cometen cada día en la actualidad, y por otro lado para no dejar pasar a este gran autor de novela negra. 

Extractos:

Le dio a un interruptor y un fluorescente parpadeó. En el pequeño local, las latas vacías, los magnetófonos y los carteles se apilaban en desorden. Era la huella de Ludovic, un caótico organizado. Trató de recordar las maniobras para proyectar un film: invertir la bobina alimentadora y la receptora ajustando los ejes a los brazos del proyector, bloquearlas con las lengüetas, pulsar «motor», poner en contacto las perforaciones de la película con los dientes del alimentador… Con todos aquellos botones ante ella, la operación era más complicada de lo que parecía, pero Lucie logró poner en marcha al aparato con la ayuda de la suerte. Gracias a la magia de la luz y del ojo, la sucesión de imágenes fijas iba a transformarse en un movimiento perfecto.

Solo en la habitación 16, que daba a la calle Mohamed Farid, envuelto a la egipcia en sus sabanas a causa de los mosquitos, Sharko aplastó sus orejas con las manos. Eugénie lanzaba salsa de coctel contra las paredes mientras discutía con él. No quería más cadáveres, ni horrores, lloraba y se tiraba de los cabellos con gritos estridentes. Y en cuanto Sharko se hundía, muerto de cansancio, ella daba palmadas, y él volvía a sobresaltarse de nuevo.
–Todos esos te vigilan. Nos espían, querido Franck, por la ventana y por la cerradura. Nos siguen, husmean nuestro olor. Tenemos que regresar a casa antes de que nos hagan daño. ¿Quieres que me torturen como a Éloïse y a Suzanne? Acuérdate de Suzanne, desnuda, el vientre muy redondo, atada sobre una mesa de madera. Sus gritos, te suplicaba, Franck… ¿Por qué no estuviste allí para salvarla?¿Por qué, querido Franck?

Editorial: Destino
Autor: Franck Thilliez
Páginas: 576
Precio: 21 euros

Book trailer:  

lunes, 27 de febrero de 2012

Novedades, febrero de 2012: Impedimenta

Max y Moritz (Una historieta en siete travesuras) de Wilhelm Busch

Traducción de Víctor Canicio

ISBN: 978-84-15130-95-6
Encuad: Rústica
Formato: 15 x 19 cm
Páginas: 72
PVP: 15,95 €

Max y Moritz está considerado uno de los cuentos más famosos y divertidos del mundo. Trufado de humor negro, y escrito en rimas en 1865, narra las siete fatídicas travesuras de los malvados Max y Moritz, antecedentes de todas y cada una de las parejas maléficas del cómic moderno, y precursores de la historieta literaria más gamberra. De la maldad del dañino dúo no se libra nadie. Viudas, maestros, gallos y gallinas, sastres, pasteleros y tíos carnales. Todos ellos caerán irremisiblemente bajo el tremebundo azote de sus crueles tropelías.


Nunca quisieron ser buenos,
ni oír consejos ajenos,
de educarlos no hubo modo,
se burlaban, sí, de todo.
¡Una pareja infernal,
dispuesta a sembrar el mal!
Atormentar a las ranas,
robar peras y manzanas,
hacer rabiar al sufrido
es mucho más divertido
que estarse quieto en la escuela
o ir a misa con la abuela.
«¡Ya os llegará la hora aciaga,
que el que la hace, la paga!»
Y este binomio terrible
tuvo un final previsible.
Por eso y para escarmiento,
sus hazañas pinto y cuento.

La palabra heredada de Eudora Welty

Traducción de Miguel Martínez-Lage

ISBN: 978-84-15130-43-7
Encuad: Rústica
Formato: 13 x 20 cm
Páginas: 192
PVP: 18,40 €

El sonido de los relojes, las altas montañas de Virginia Occidental, la madre independiente y enérgica. La emoción de lo que se rememora y nunca volverá. Inicialmente concebida en forma de tres conferencias impartidas en Harvard, la obra se convirtió en un auténtico best seller en 1984, y se mantuvo durante meses entre los libros más vendidos de la lista del New York Times. Estamos, pues, ante una joya del género biográfico, recuperada ahora con las imágenes familiares de la edición original, y la mítica traducción de Miguel Martínez-Lage, revisada y corregida para la ocasión.

Pinterest

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...